Las tradiciones navideñas peruanas y la llegada de Papá Noel en helicóptero

Recibo del amigo y catedrático Manuel Benza Pflücker esta interesante reseña construída a través de recuerdos personales, que sin duda pueden servirnos para reflexionar en el día de Navidad.

La navidad cristiana era (y sigue siendo) para mi el nacimiento de Jesús. Su re-nacimiento-lo comprendí así a los 7 años.
Cantábamos villancicos peruanos y españoles en la noche buena desde las 7 p.m. en las casas del barrio o de los parientes que habían armado prolija o sencillamente un nacimiento con su repectivo Misterio, que incluía a María, José, la vaca, el burro y un espacio al centro para el Niño que se colocaría exactamente a las 12 de la noche del 24 de diciembre. Mi bisabuela Magdalena Casanova de Benza armaba el nacimiento con un mes y medio de anticipación. Era el mejor que había visto y ocupaba un cuarto entero hasta el techo. Decían que había ganado dos concursos de la Municipalidad de Lima. Muchos elementos se movían ingeniosamente en los cerros, las lagunas, las fábricas, articulando y mostrando el trabajo de los campesinos, obreros y artesanos antes de la era de la informática. A ese y a muchos nacimientos les llevábamos unas latitas 21 días antes: en los bordes de cada nacimiento en cuyo centro estaba el Misterio, colocabamos una fila de latas de leche cortada a la 3/4 partes con buena tierra y trigo sembrado, el cual crecía lindo justo para el 24 de diciembre. Costumbres españolas y mestizas que eran parte de nuestra identidad peruana y cristiana.

En 1956 se inauguró la tienda SearS Roebuck junto a la linea del tranvía Lima-Chorrillos (hoy zanjón). La publicidad emitida por radio y periódicos anunciaba que en un evento muy bonito se regalarían juguetes para todos los niños que allí acudiesen. Cuando mis padres nos llevaron (Gastón tenía 11 años, yo 12 y Luchita 6. Gustavo no fue pues solo tenía un año y Javier, el último, no había nacido) un gentío abarrotaba el patio exterior de la reluciente y enorme tienda. Cientos de sacos de yute relucientes por la escarcha de vivos colores y amarrados con un listón rojo estaban arrumados cerca. De pronto apareció un helicóptero de la Armada norteamericana. Mi padre, Marino de Guerra, lo identificó y nos lo dijo, mientras observaba las evoluciones del aparato con sus anteojos ahumados. Maniobró encima de nuestras cabezas y se colocó allí arriba, en el mismo sitio. En un santiamén se abrió una portezuela y lanzaron desde el helicóptero una “escalera de gato”, que descendía desde dicha puertita hasta el suelo. Apareció de espaldas un gordo barbado vestido de rojo, con sombrero de borla blanca, saco y pantalón con ribetes blancos y acolchados y un saco de yute al hombro, igualito a los que se arrumaban junto a una esquina de la tienda. Descendió. Cuando pisó tierra colocó el saco a su costado y mientras nos enviaba besos volados hacía el ademán de abrazarnos a todos. Llevaba gafas y reía de buena gana. “Es Papá Noel”. Es “Santa Claus”, decían algunos. Papá Noel había llegado. Yo nunca había visto esa figura. Repartió regalos de todos los sacos a los niños que, entusiasmados, hacíamos fila. Había llegado Papa Noel para quedarse para siempre. Y para reemplazar, con su trineo y su vestido rojo-coca cola a los actores de esta fiesta cristiana: el Niño Dios, la Sagrada Familia, los trabajadores del campo y la ciudad, las ovejas, los potes de trigo germinando, los villancicos, etc.

Hoy tenemos consumismo. En vez de sacos de yute tarjetas de crédito, deudas navideñas, pinos con nieve en una Lima que no tiene ni pinos ni nieve, trineos para que se pierdan en el tráfico infernal de nuestras ciudades, febrilmente dedicadas hasta el hartazgo a preparar ese pavo o ese polli-pavo criollo. Sonrisas enlatadas.

Pero como todo se recicla culturalmente, todavía nos negamos a perder la necesidad de reunirnos en familia. Ojalá que en una próxima vez no llegue algún alienígena que nos convenza que también la familia reunida debe desaparecer en las navidades. Si llega,lo esperaremos sin ingenuidad.

Manuel Benza Pflücker

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